Monumentos

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Esta construcción del siglo XVI está realizada en fábrica de mampostería y sillería, y queda dividida en tres naves, siendo la central de mayor altura.

El interior del templo tiene cubiertas de madera con lacería al gusto mudéjar, siendo especialmente interesantes las de la nave central y capilla mayor. El cabecero incorpora, a modo de zócalo, un panel de azulejería de cerámica de Talavera con una inscripción de 1567. A los pies aparece el coro en alto que carga sobre tres columnas de piedra.

 

El retablo del altar mayor es de estilo plateresco y realizado en madera policromada. Incorpora cuadros con temas alegóricos a la vida de Cristo y tablas de santos, en el centro hay una talla de Nuestra Señora de la Asunción esculpida por José de Zazo y Mayo. De los bienes muebles destaca la cruz procesional de plata blanca con relieves de la Virgen, San Juan, la Magdalena y un águila, entre otros; es un trabajo renacentista plateresco del siglo XVI elaborado en Toledo.

 

Las dos portadas de acceso están labradas en granito y destaca la de estilo gótico-isabelina formada de un arco carpanel abocinado. La torre está compuesta de tres cuerpos y en el último se hallan las campanas que se dejan ver bajo dos arcos de medio punto a cada lado.

 

Ermita del Cristo de la Nava

Según la tradición, se halla enclavada en el lugar en el que el Cristo se le apareció a un pastor en el año 1554. Es de planta rectangular de una sola nave con el presbiterio separado mediante un arco triunfal de medio punto. En la reforma del siglo XX intervino el pintor local Vidal Martín Palacios que se encargó de los frescos.

 

En el paraje de la ermita culminaba el antiguo calvario que hoy se conserva en parte. Otro elemento curioso que se encuentra aquí es un pozo de brocal cuadrado en el que hay grabadas unas marcas con forma de manos. Éstas se deben, según la leyenda, a María Palacios que fue víctima de un crimen pasional por parte de su prometido, Félix Rico. María se agarró al pozo cuando su novio intentaba que cayese al interior tras descubrirla una infidelidad; ella, finalmente, se rindió y acabó ahogada en el pozo, pero se había sujetado tan fuerte que las huellas de sus manos quedaron macadas en el brocal de piedra.

 

Rollo de Justicia

Está formado por una base de cuatro peldaños y, sobre ella, una columna toscana. Pasado el capitel, arrancan cuatro figuras de leones salientes; el conjunto se remata con un templete de cuatro pilastras y un tejadillo troncocónico con bola.

Nombela se eximió del ducado de Escalona en el año 1579 por Real Cédula del 4 de agosto, concedida por Felipe II; es en este momento cuando se erige el rollo o picota de justicia. En la actualidad, esta carta autógrafa se encuentra en el salón de actos del ayuntamiento. La villa tomó por escudo de armas una orla blanca con ocho cruces de Jerusalén, dos lobos negros y las barras de Aragón, en honor del infante Don Vela.